Sady R. Companioni tras cinco días detenida: “Estoy contenta de estar con mi hija, pero no estoy libre”
La madre cubana Sady R. Companioni fue liberada el 2 de septiembre después de permanecer cinco días detenida tras denunciar en redes sociales la falta de agua y las dificultades que enfrentaba su familia en el barrio de Lawton, municipio Diez de Octubre, La Habana.
Su arresto ocurrió el 28 de agosto, cuando varios agentes se presentaron en su vivienda y la trasladaron a la estación policial de Aguilera.
La detención ocurrió delante de sus padres y de su hija de seis años, quien se puso nerviosa y comenzó a llorar al ver que los agentes se llevaban a su madre.
La madre de Sady denunció públicamente las circunstancias del arresto y aseguró que la causa estaría relacionada con las publicaciones que su hija realizó en redes sociales sobre los problemas de abastecimiento de agua en su comunidad.
La denuncia de Maria Companioni, madre de Sady, durante el arresto
En un video difundido mientras buscaba información sobre la situación de su hija, la madre de Sady, Maria Companioni, afirmó: “Por lo que tienen detenido a mi hija, realmente es por las publicaciones en las redes sociales. Porque dice que está difamando a la policía”, afirmó.
La mujer cuestionó que las autoridades no le entregaran información sobre el proceso: “No me ha dado el número del expediente, no me ha dado ningún dato. Y yo no puedo de esa forma pedir asesoramiento legal”, explicó.
También defendió las denuncias realizadas por su hija sobre la falta de agua en la vivienda familiar y las dificultades que enfrentaban para conseguir el suministro.
La madre de Sady aseguró además que su hija se encontraba sin sus medicamentos habituales y expresó preocupación por las consecuencias de interrumpir ese tratamiento.
Sady denuncia falta de medicamentos y condiciones de detención
Tras su liberación, Sady R. Companioni conversó con la activista Tania Tase y relató las condiciones que enfrentó durante su permanencia bajo custodia.
La madre cubana aseguró que no fue agredida fisicamente, pero denunció la suspensión de su tratamiento médico.
“No me dieron golpes. Ni siquiera me hablaron en mala forma. El maltrato fue de otro tipo: me negaron mi medicamento”, afirmó.
Sady explicó que padece trastornos severos del sueño y que la interrupción de la medicación afectó su estado físico. “Cuando no tengo la medicina no puedo dormir, me duele la cabeza y pierdo el apetito, no como nada”, relató.
También describió problemas con la alimentación y el acceso al agua dentro del centro conocido como VIVAC. Según su testimonio, permaneció varios días sin poder bañarse y con restricciones para recibir alimentos enviados por su familia.
“El desayuno era un pan gris, ácido y podrido y un té de caña santa, que no era más que agua prieta y dulce. El almuerzo: arroz gris y chícharos duros, con gusanos y gorgojos incluídos y una pasta ahí que no te puedo explicar qué cosa es o un pedazo de boniato hervido. La comida era eso mismo otra vez”, describió Sady.
Sobre el acceso al agua dijo que solo le permitían «tener un pomito y cuando se le acababa pasaba sed».
Una medida cautelar y una situación legal sin documentos
Después de salir de prisión, Sady explicó que debe presentarse periódicamente ante la policía mientras espera una decisión judicial.
«Hoy fui a la unidad de Aguilera y me dieron un número. Pero no es número de expediente o causa. Ese número corresponde a la denuncia por difamación que hizo la delegada contra mí. No me dieron nada por escrito ni me dejaron hacerle una foto a esa denuncia. Me dijeron que hay una medida cautelar contra mí y que tengo que ir a firmar los lunes y los viernes. Y esperar que el Tribunal Municipal se pronuncie. Nada, no tengo nada ningún papel legal. Sólo tremendo catarro que cogí en el VIVAC”, explicó.
La madre cubana aseguró que continúa sin conocer con claridad su situación procesal.
“Estoy contenta de estar con mi hija y mi familia, pero no estoy libre. No puedo estarlo sin conocer exactamente mi situación legal”, afirmó.


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