Ilsa Ramos denuncia el impacto de la prisión política en los cuidados de su hijo con autismo
Ilsa Ramos, esposa del preso político Yasmany González Valdés, denunció en una transmisión en Facebook la difícil situación que enfrenta tras quedar prácticamente sola al cuidado de sus hijos. Uno de ellos tiene autismo y atraviesa frecuentes crisis que requieren acompañamiento y atención.
Ramos explicó que su esposo era una figura fundamental en el cuidado del menor y quien mejor conseguía acompañarlo durante esos episodios. Desde su encarcelamiento, gran parte de esa responsabilidad ha recaído sobre ella y su otro hijo.
“Yo necesito a mi esposo aquí conmigo, porque es el único que lo puede controlar”, afirmó. La mujer denunció además la falta de terapias, medicamentos y atención especializada, una situación agravada por los apagones y las dificultades con el suministro de agua.
Yasmany González, enfermo en prisión
Yasmany González Valdés cumple una condena de cuatro años de prisión por motivos políticos. Fue detenido en 2023 y acusado de realizar supuestos grafitis contra el régimen cubano en los muros de la Facultad de Física de la Universidad de La Habana.
Ramos denunció también el deterioro de la salud de su esposo en prisión. Según relató, durante la última visita lo encontró con fiebre y sin recibir una atención médica adecuada.
La prisión política también afecta las redes de cuidados
El testimonio de Ilsa Ramos muestra cómo el encarcelamiento por motivos políticos repercute también sobre las familias de las personas presas, que deben afrontar las responsabilidades de cuidados, las dificultades económicas, las visitas penitenciarias y la preocupación por la salud de sus familiares encarcelados.
En su caso, la prisión de Yasmany González significó además la pérdida de una figura esencial en la red familiar de cuidados de un hijo que necesita apoyo permanente. La responsabilidad ha recaído principalmente sobre Ramos, en un contexto marcado por la falta de recursos y servicios especializados.


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